Rasuradora y la maquinilla de afeitar
Jueves, 14 Agosto 
La rasuradora eléctrica, creada en 1934 no fue muy exitosa en sus comienzos y la mayoría de los hombres prefirió seguir usando la maquinilla con cuchillas, pues decían que la primera les halaba los pelos, lo que por entonces era cierto.
Fue años después que una nueva rasuradora hecha con tres láminas de metal que hacían un giro de 10 mil vueltas por minutos empezó a tener éxito, hasta llegar a las más sofisticadas que se usan hoy día.
Es más, el verdadero éxito comercial de la rasuradora eléctrica empezó en los años 60, y los que usan desde entonces este método, así como la mayoría de los jóvenes de hoy, afirman que no lo cambian por nada.
Según ellos, esta manera de rasurarse es más eficiente, no se corre el peligro de cortarse, es más higiénico, y requiere solamente 5 minutos para darse una buena afeitada. Además, no se necesita jabón, gel, o spray, y, por último, le permite a uno afeitarse en cualquier lugar.
Pero otros, siguen prefiriendo el método tradicional, pues aseguran que les permite darse una afeitada más perfecta y a ras, aunque tengan que usar espuma, gel o cremas.
Aunque las máquinillas de afeitar con cuchillas son muy eficaces, las hojas pierden el filo rápidamente, por eso hay quienes prefieren las cuchillas desechables que son bastante económicas y prácticas, aunque no son las más recomendables para los hombres que tienen barbas de pelos duros.
